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Encías sensibles: cuidados en casa y enjuagues tradicionales

Actualizado el 4 min de lectura Por el equipo de hierbasabia.com
Cepillo de dientes de cerdas suaves junto al lavamanos
Foto: stevepb en Pixabay
En pocas palabras

Las encías que sangran suelen ser una señal temprana de inflamación que se puede revertir con cepillado suave, hilo dental diario y limpieza profesional. Los enjuagues de agua con sal, manzanilla o salvia pueden calmar la boca.

Índice del artículo
  1. ¿Por qué se ponen sensibles las encías?
  2. Cómo cepillarte para cuidar las encías
  3. Enjuagues caseros de uso tradicional
  4. ¿Y los buches de aceite de coco?
  5. Alimentación y hábitos
  6. Cómo usar bien el hilo dental
  7. Precauciones
  8. Cuándo ir al dentista
  9. En resumen

Notar un poco de sangre al cepillarte o sentir las encías sensibles al comer algo duro es más común de lo que parece. Muchas personas lo ignoran porque no duele mucho, pero las encías que sangran casi siempre están diciendo algo: que necesitan más cuidado. La buena noticia es que, en sus primeras etapas, esa inflamación suele revertirse con buena higiene.

En esta guía te explicamos por qué se inflaman las encías, cómo cuidarlas en casa, qué remedios naturales se usan tradicionalmente y por qué es tan importante visitar al dentista. La información es educativa y no reemplaza la atención odontológica.

¿Por qué se ponen sensibles las encías?

La causa más frecuente es la placa bacteriana, una capa pegajosa que se forma sobre los dientes y en el borde de las encías. Si no se retira bien cada día, las bacterias irritan la encía, que se pone roja, hinchada y sangra con facilidad. Esto se llama gingivitis. Si la placa se endurece, se convierte en sarro, que solo puede quitar el dentista.

Otros factores que influyen son el cepillado demasiado fuerte, el tabaco, el embarazo, la diabetes, algunos medicamentos, el estrés y la falta de vitamina C. Si la gingivitis no se atiende, puede avanzar a periodontitis, que afecta al hueso que sostiene los dientes.

Cómo cepillarte para cuidar las encías

  1. Usa un cepillo de cerdas suaves y cámbialo cada tres meses.
  2. Coloca el cepillo inclinado hacia la encía, en un ángulo de unos 45 grados.
  3. Haz movimientos cortos y suaves, sin frotar con fuerza.
  4. Cepilla todas las caras de cada diente durante dos minutos, dos veces al día.
  5. Usa pasta con flúor.
  6. Limpia entre los dientes cada día con hilo dental o cepillos interdentales.
  7. Cepilla también la lengua con suavidad.

Es normal que al empezar a usar el hilo dental las encías sangren un poco los primeros días. Si mantienes la constancia, el sangrado suele disminuir en una o dos semanas.

Enjuagues caseros de uso tradicional

  • Agua tibia con sal: media cucharadita de sal en una taza de agua tibia, para enjuagar 30 segundos y escupir, dos veces al día. Es suave y reconfortante.
  • Infusión de manzanilla: fría o tibia, como enjuague calmante.
  • Infusión de salvia: tradicional para la boca irritada, en enjuague sin tragar.
  • Infusión de caléndula: en enjuagues para la mucosa de la boca.
  • Gel de sábila: algunos estudios pequeños lo han evaluado en enjuagues o gel sobre la encía, con resultados prometedores.

Estos enjuagues complementan el cepillado y el hilo dental, pero no los sustituyen. Ningún enjuague puede quitar la placa que el cepillo no ha retirado.

¿Y los buches de aceite de coco?

Hacer buches de aceite de coco durante varios minutos es una práctica tradicional de la India que se ha puesto de moda. Algunos estudios pequeños sugieren una reducción de la placa, pero la evidencia es débil y no reemplaza la higiene habitual. Si lo haces, escupe el aceite en la basura, no en el lavamanos, para no tapar las tuberías.

Alimentación y hábitos

  • Come frutas y verduras ricas en vitamina C, como guayaba, naranja, acerola, pimiento y brócoli.
  • Reduce los dulces, refrescos y jugos azucarados, sobre todo entre comidas.
  • Bebe agua después de comer.
  • Si fumas, dejarlo es una de las mejores cosas que puedes hacer por tus encías.
  • Si tienes diabetes, mantenerla controlada protege también tu boca.

Cómo usar bien el hilo dental

Corta unos 40 centímetros de hilo y enrolla la mayor parte en los dedos medios, dejando unos 3 centímetros entre ellos. Pasa el hilo entre dos dientes con un suave movimiento de vaivén, sin golpear la encía. Rodea cada diente formando una C y deslízalo de arriba abajo, metiéndolo con cuidado un poco por debajo del borde de la encía. Usa una parte limpia del hilo para cada espacio. Si te resulta difícil, los cepillos interdentales o los porta-hilos son buenas alternativas.

Precauciones

  • No apliques aspirina, bicarbonato puro, limón ni aceites esenciales directamente sobre la encía: pueden quemarla.
  • No uses enjuagues con alcohol de forma continuada sin indicación.
  • No te raspes el sarro tú mismo con objetos.
  • En el embarazo, las encías se inflaman más: aumenta la higiene y visita al dentista.

Cuándo ir al dentista

Lo ideal es una revisión y limpieza profesional al menos una vez al año, o cada seis meses si tus encías sangran con facilidad. Ve pronto si el sangrado dura más de dos semanas pese a cepillarte bien, si tienes mal aliento persistente, encías retraídas, dientes que se mueven, pus, dolor o hinchazón en la cara o fiebre.

En resumen

Las encías sensibles o que sangran suelen ser una señal temprana de inflamación que se puede revertir. El cepillado suave, el hilo dental diario y la limpieza profesional son la base. Los enjuagues de agua con sal, manzanilla o salvia pueden ayudar a calmar la boca. Si el sangrado continúa, no lo ignores y visita a tu dentista.

Este artículo es informativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Lee nuestro aviso médico.

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Reunimos los usos tradicionales de las plantas y lo que dice la investigación, siempre con sus precauciones. Cómo elaboramos nuestras guías.

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